el origen de la fiesta de los piostros

Se llaman PIOSTROS a las cabalgaduras engalanadas que en Pedroche participan en la fiesta que cada año los días 7 y 8 de septiembre se dirigen a la ermita de la Virgen de Piedrasantas, al borde del arroyo Santa María, encabezados por sus mayordomos.

 

Por la falta de testimonios escritos, el origen de la fiesta es explicado según varias hipótesis. Por un lado, la subida al galope que realizan los jinetes en la denominada Cuesta del Molar, en la recta de llegada al pueblo se parece enormemente a las carreras de caballos de la Edad Media.

Otra opinión sobre el origen de la fiesta de los piostros la relaciona directamente con las reuniones que cada 8 de septiembre mantenían en la ermita de Nuestra Señora de Piedrasantas (primero llamada de la Esperanza) los regidores de las Siete Villas de los Pedroches, con objeto de discutir de asuntos relacionados con la colectividad. Estas juntas se desarrollaron desde 1492 hasta el año 1837, fecha en la que disolvió esta comunidad de bienes que tenía como capital a Pedroche. De estas visitas de los dirigentes de los demás pueblos nació la costumbre de que los vecinos de cada villa acompañaran en caballerías a sus representantes, tanto a la ida como a la vuelta del viaje.

La tercera versión sobre el nacimiento de los piostros afirma que dado que la ermita de la Virgen de Piedrasantas dista dos kilómetros de la población, los familiares, amigos y vecinos en general de los mayordomos les acompañaban en caballerías durante el camino para honrar a la Patrona de la villa.

La fecha de celebración, el motivo por el que se celebra la fiesta y el atuendo de los piostros se han mantenido inalterables prácticamente desde su inicio. Sólo en fecha relativamente reciente se modificó la composición de la comitiva, pues hasta el año 1964 no se introdujo la costumbre de que los piostros estuvieran acompañados por la imagen de la Virgen de Piedrasantas el día 7 de septiembre en el recorrido desde el pueblo hasta la ermita de la Patrona.

Fue en un pleno del Ayuntamiento celebrado el día 25 de julio de 1964 cuando se acuerda que “se celebre solemnemente una novena a Nuestra Excelsa Patrona en la iglesia parroquial, para lo cual debía ser trasladada la Sagrada imagen desde su ermita hasta la población”. Una vez terminada esta novena, la imagen es devuelta a su santuario, ahora ya acompañada por los piostros. Con anterioridad a esta fecha, los piostros hacían el recorrido que va desde Pedroche a la ermita sin imagen alguna.